Empeñar el colchón para ir a la final

Mensajes: 545
Registro: 30/11/2020

Publicado el lunes a las 14:18
Editado 2 veces - Última vez el lunes a las 14:27
Leído: 1.613
    Los tiempos han cambiado. Vivimos ya en una sociedad post-industrial, post-materialista y post-muchas cosas. Las últimas finales a las que hemos asistido, estas del siglo XXI eran experiencias mucho más sencillas y familiares que las del siglo pasado, con recintos acondicionados, viajes cómodos, teléfonos móviles y saldo en las tarjetas.

   En tiempos de verdadera escasez, donde faltaba de todo y donde las cartillas de racionamiento eran aún un recuerdo reciente, la gente se las ingeniaba de diferentes maneras para ver aquellas finales de los años cincuenta o de los sesenta que se disputaban en un lugar tan remoto como Madrid. Había quien se desplazaba en camiones desvencijados, vencidos hacia un lado como en "Las Uvas de la Ira" y había quien hacia economías inverosímiles para financiar el desplazamiento. Se comentaba que había también quien era capaz de empeñar el colchón donde dormía. Para los milennials diré que empeñar se llama a dejar enseres en garantía de préstamo, normalmente con interés leonino...

   Sin embargo, he tropezado con un trozo de pasado que parece desmentir ese mito del colchón puesto en almoneda. Es una entrevista al director del Monte de Piedad de Bilbao, allá por los años sesenta, donde hace una reflexión curiosa sobre las cosas tan variopintas que la gente era capaz de dejar en garantía: clic Se publicó en la Hoja del Lunes, pero no recuerdo del día, ya que bajé el recorte sin fecha ni nada.

Tengo que confesar que quede un poco decepcionado porque yo tenía mitificados a mis antecesores y pensaba que aquello que se comentaba del colchón era muy cierto y era además buena prueba de hasta qué extremos inauditos podía llevar la pasión por el Athletic. Pero, bueno, también tendría su mérito -e imagino que su peligro- empeñar la máquina de coser de la parienta....¿no?

   
   
Cuando no sepas a dónde vas, mira de dónde vienes...

   "Gentlemen, it has been a privilege playing with you tonight".
    Wallace Hartley, Bandleader Of The Titanic Band

Respuestas al tema

Mostrando (1 - 4) de 4 respuestas

Respuesta #1
el lunes a las 14:30
Recuerdo haber leído la noticia en la Hoja del Lunes y la decepción que me produjo el que algo que decía mi padre como cosa generalizada no era así y no pasaba de anécdota aislada. En las Finales del 66 y 67 yo vivía cerca de la carretera Bilbao-Orduña, recuerdo pasar horas al borde de ella viendo pasar las caravanas de coches, furgonetas, ..., llenas de distintivos rojiblancos. Gran espectáculo en una época en blanco y negro.

“No estoy de acuerdo con lo que dices, pero defenderé con mi vida tu derecho a expresarlo.”
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Respuesta #2
el lunes a las 16:05
Cuando yo era niño, si nos eliminaban de la Copa, mi aitite solía consolarse pronunciando siempre la misma frase.

"Bueno, es una pena. Al menos, ese dinero que no saldrá de Bilbao"

Fuera o no fuera el colchón, yo si doy por cierto lo que me contaba respecto al dinero que algunos gastaban y lo que incluso se empeñaba para obtener liquidez.

Igual que doy crédito al mítico tablón que algunos adquirían para poder ir en la zona de carga de algún camión hasta el foro, o a la hospitalidad de los lugareños que, para que no tuvieran que dormir al raso, algunos les dejaban pernoctar en los portales de Madrid.

No era precisamente una persona dada a la fantasía. Muchas cosas que me transmitió las he podido ir contrastando y no me he encontrado ningún embuste.

¡Quién sabe!
Respuesta #3
el lunes a las 16:11
Cita de Pitarque:
Cuando yo era niño, si nos eliminaban de la Copa, mi aitite solía consolarse pronunciando siempre la misma frase.

"Bueno, es una pena. Al menos, ese dinero que no saldrá de Bilbao"

Fuera o no fuera el colchón, yo si doy por cierto lo que me contaba respecto al dinero que algunos gastaban y lo que incluso se empeñaba para obtener liquidez.

Igual que doy crédito al mítico tablón que algunos adquirían para poder ir en la zona de carga de algún camión hasta el foro, o a la hospitalidad de los lugareños que, para que no tuvieran que dormir al raso, algunos les dejaban pernoctar en los portales de Madrid.

No era precisamente una persona dada a la fantasía. Muchas cosas que me transmitió las he podido ir contrastando y no me he encontrado ningún embuste.

¡Quién sabe!




    Con respecto a lo de la hospitalidad de las gentes de la capital, puedo dar fe. Mi padre fue uno de los beneficiarios de una de esas lonjas que se ponían a disposición de los hintxas del Athletic. Creo que fue en la final del 50.

   En la final del 84 recuerdo que se nos trataba bien en general. Especialmente por zonas de poteo como Lavapiés. Siempre había algún desagradable pero, en general, el recibimiento era acogedor.

   Luego ya, con eso de las fan-zone y tal resulta todo más artificioso y se pierde el contacto con la gente del lugar.

   Aunque creo que este año, ni fan-zone siquiera.

   
Cuando no sepas a dónde vas, mira de dónde vienes...

   "Gentlemen, it has been a privilege playing with you tonight".
    Wallace Hartley, Bandleader Of The Titanic Band

Respuesta #4
el lunes a las 16:18
Cita de dreamer:
    Los tiempos han cambiado. Vivimos ya en una sociedad post-industrial, post-materialista y post-muchas cosas. Las últimas finales a las que hemos asistido, estas del siglo XXI eran experiencias mucho más sencillas y familiares que las del siglo pasado, con recintos acondicionados, viajes cómodos, teléfonos móviles y saldo en las tarjetas.

   En tiempos de verdadera escasez, donde faltaba de todo y donde las cartillas de racionamiento eran aún un recuerdo reciente, la gente se las ingeniaba de diferentes maneras para ver aquellas finales de los años cincuenta o de los sesenta que se disputaban en un lugar tan remoto como Madrid. Había quien se desplazaba en camiones desvencijados, vencidos hacia un lado como en "Las Uvas de la Ira" y había quien hacia economías inverosímiles para financiar el desplazamiento. Se comentaba que había también quien era capaz de empeñar el colchón donde dormía. Para los milennials diré que empeñar se llama a dejar enseres en garantía de préstamo, normalmente con interés leonino...

   Sin embargo, he tropezado con un trozo de pasado que parece desmentir ese mito del colchón puesto en almoneda. Es una entrevista al director del Monte de Piedad de Bilbao, allá por los años sesenta, donde hace una reflexión curiosa sobre las cosas tan variopintas que la gente era capaz de dejar en garantía: clic Se publicó en la Hoja del Lunes, pero no recuerdo del día, ya que bajé el recorte sin fecha ni nada.

Tengo que confesar que quede un poco decepcionado porque yo tenía mitificados a mis antecesores y pensaba que aquello que se comentaba del colchón era muy cierto y era además buena prueba de hasta qué extremos inauditos podía llevar la pasión por el Athletic. Pero, bueno, también tendría su mérito -e imagino que su peligro- empeñar la máquina de coser de la parienta....¿no?

   

Para ver fútbol no me contaron nada, Pero por personas que trabajaron en el Monte de Piedad de Madrid, que todavía existe y realiza su función, en la época en la que sí se podía empeñar casi de todo, ya que actualmente creo que solo son joyas y relojes, hubo una persona que para sacarse el abono de los toros, empeñaba la cama y el colchón. Pasado un tiempo en el que cobraba y podía reunir el importe suficiente, cancelaba el préstamo y recuperaba los bienes.

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