Preparador físico
Voy a decirlo claro porque creo que ya no admite mucho debate: lo que le pasa al Athletic Club esta temporada es, principalmente, un problema de preparación física.
No estamos ante una mala racha puntual ni ante simples altibajos normales del calendario. Lo que se ve en el campo es un patrón repetido: un equipo que no sostiene el ritmo, que llega justo a los tramos decisivos y que acumula lesiones musculares de manera preocupante.
El responsable de esto es el preparador físico, Luis Prieto, dentro del cuerpo técnico de Ernesto Valverde. Y aunque evidentemente no tenemos acceso a los datos internos, hay indicadores suficientemente claros como para señalar que algo no se ha hecho bien.
El primero es la caída del rendimiento en segundas partes. El equipo no puede sostener la presión alta ni el nivel de intensidad durante todo el partido. Esto no es una cuestión táctica, es un problema de resistencia específica y de gestión del esfuerzo.
El segundo es la acumulación de lesiones musculares. Sobrecargas, roturas y recaídas no suelen ser casualidad. Normalmente responden a errores en la periodización, en la distribución de cargas o en la recuperación. Cuando esto se repite en varios jugadores, deja de ser mala suerte.
El tercero es la ausencia de un pico de forma claro en este tramo de la temporada. El equipo parece haber llegado mejor a fases anteriores y ahora, cuando se decide todo, está físicamente por debajo. Eso apunta a una planificación mal ajustada a lo largo del año.
Y el cuarto es la inconsistencia en el ritmo de juego. El Athletic ha sido siempre un equipo reconocible por su intensidad. Este año alterna momentos buenos con apagones físicos evidentes. Eso suele ser síntoma de una mala gestión del trabajo intermitente y de la carga acumulada.
Desde un punto de vista más técnico, todo apunta a problemas en la periodización de la temporada y en la estructura de los microciclos. Puede haber habido exceso de carga en determinados momentos o falta de recuperación en otros. También es posible que la preparación no esté suficientemente adaptada al modelo de juego, que exige esfuerzos de alta intensidad repetidos constantemente.
A esto se suma la prevención de lesiones. En el fútbol actual, el trabajo específico sobre isquiotibiales, aductores y core es fundamental. Si esa parte falla, el resultado suele ser exactamente el que estamos viendo.
Lo más preocupante no es solo el estado físico en sí, sino cómo condiciona todo lo demás. Si el equipo no llega, no puede presionar, no puede sostener el plan de partido y los jugadores bajan su rendimiento individual. A partir de ahí, cualquier análisis táctico queda en segundo plano.
Por eso creo que el debate no debería centrarse tanto en sistemas o decisiones puntuales, sino en algo más estructural. La preparación física no ha estado a la altura de lo que exige este equipo.
La apuesta por Luis Prieto ha sido una cagada muy grande (se le ha dado una responsabilidad enorme sin demostrar nada en primer división) y la realidad es que los resultados no han acompañado. Y si el club quiere competir de verdad, este es un aspecto que debería revisarse en profundidad de cara al futuro.
Porque sin nivel físico, este equipo pierde su identidad.
No estamos ante una mala racha puntual ni ante simples altibajos normales del calendario. Lo que se ve en el campo es un patrón repetido: un equipo que no sostiene el ritmo, que llega justo a los tramos decisivos y que acumula lesiones musculares de manera preocupante.
El responsable de esto es el preparador físico, Luis Prieto, dentro del cuerpo técnico de Ernesto Valverde. Y aunque evidentemente no tenemos acceso a los datos internos, hay indicadores suficientemente claros como para señalar que algo no se ha hecho bien.
El primero es la caída del rendimiento en segundas partes. El equipo no puede sostener la presión alta ni el nivel de intensidad durante todo el partido. Esto no es una cuestión táctica, es un problema de resistencia específica y de gestión del esfuerzo.
El segundo es la acumulación de lesiones musculares. Sobrecargas, roturas y recaídas no suelen ser casualidad. Normalmente responden a errores en la periodización, en la distribución de cargas o en la recuperación. Cuando esto se repite en varios jugadores, deja de ser mala suerte.
El tercero es la ausencia de un pico de forma claro en este tramo de la temporada. El equipo parece haber llegado mejor a fases anteriores y ahora, cuando se decide todo, está físicamente por debajo. Eso apunta a una planificación mal ajustada a lo largo del año.
Y el cuarto es la inconsistencia en el ritmo de juego. El Athletic ha sido siempre un equipo reconocible por su intensidad. Este año alterna momentos buenos con apagones físicos evidentes. Eso suele ser síntoma de una mala gestión del trabajo intermitente y de la carga acumulada.
Desde un punto de vista más técnico, todo apunta a problemas en la periodización de la temporada y en la estructura de los microciclos. Puede haber habido exceso de carga en determinados momentos o falta de recuperación en otros. También es posible que la preparación no esté suficientemente adaptada al modelo de juego, que exige esfuerzos de alta intensidad repetidos constantemente.
A esto se suma la prevención de lesiones. En el fútbol actual, el trabajo específico sobre isquiotibiales, aductores y core es fundamental. Si esa parte falla, el resultado suele ser exactamente el que estamos viendo.
Lo más preocupante no es solo el estado físico en sí, sino cómo condiciona todo lo demás. Si el equipo no llega, no puede presionar, no puede sostener el plan de partido y los jugadores bajan su rendimiento individual. A partir de ahí, cualquier análisis táctico queda en segundo plano.
Por eso creo que el debate no debería centrarse tanto en sistemas o decisiones puntuales, sino en algo más estructural. La preparación física no ha estado a la altura de lo que exige este equipo.
La apuesta por Luis Prieto ha sido una cagada muy grande (se le ha dado una responsabilidad enorme sin demostrar nada en primer división) y la realidad es que los resultados no han acompañado. Y si el club quiere competir de verdad, este es un aspecto que debería revisarse en profundidad de cara al futuro.
Porque sin nivel físico, este equipo pierde su identidad.
Respuestas al tema
Mostrando (136 - 139) de 139 respuestas
Respuesta #136
hace 1 hora y 7 minutos
hace 1 hora y 7 minutos
Cita de MacArthur:Con dos cojones, sueltas está bazofia y tan ancho.
Sinceramente, que alguien a estas alturas piense que el problema de este año ha sido la mala gestión de Luis Prieto en la preparación física... Ni un profesor de gimnasia de un colegio mantiene un equipo tan mal físicamente como hemos estado este año si no hay otros factores.
No es normal que físicamente no se salve ni un jugador. Todos han estado muy mal. Es más que evidente que hay más cosas. La primera, en mi opinión, relacioinada con la sanción a Yeray y la segunda, que también afecta y mucho, la mala sintonía en el vestuario.
Lo vuelvo a repetir, Areso también se dopaba en Osasuna?
A ver si te crees que la UEFA nos ha hecho un favor.
Dejad de soltar mierda de una puta vez
Respuesta #137
hace 38 minutos
hace 38 minutos
No pienso que detrás de la falta de fuelle esté lo que toman o dejan de tomar, ?en deporte de élite hay infinidad de alternativas, la clave pienso que tiene que estar en la sinergia entre: 1/ el método de San Millán, aún verde en la planificación de equipos de fútbol de élite inmersos en tres competiciones, que exige al preparador una planificación y unos tiempos de recuperación determinados; 2/ el método del entrenador de la primera plantilla, que debe ejecutar por un lado el plan de San Millán y por otro lo que exige Valverde; 3/ la exigencia de Valverde al entrenador, de entreno y trabajo para mantener cada partido la presión arriba; y 4/ la carga de partidos europeos.
Así, en la 2023-24 la sinergia funcionó perfectamente: sin jugar en Europa y con tiempo para recuperar y entrenar, se aplicó toda la temporada la presión arriba e íbamos como motos. En la 2024-25, pienso que desde Enero, el rendimiento físico del equipo comenzó a perder fuelle. Y en la 2025-26 se ha desplomado.
Por tanto, la planificación de San Millán seguramente requiera de una reflexión porque su concepto de recuperación puede ir muy bien en ciclismo de élite, pero igual no tanto en fútbol de élite y tres competiciones. Respecto a la ejecución del entrenador de lo que exige San Millan y de lo que exige Valverde, pienso que se ve que ha variado según: la carga acumulada de partidos entre semana y la experiencia del entrenador y su compenetración con las exigencias de Valverde y San Millán. Con Pozanco la primera plantilla contaba con un preparador de élite con alta experiencia y además en la exigencia de Valverde; Pozanco se formó a la sombra de Seirul-lo, el preparador del Barca de Guardiola, que era un rodillo presionando, y adicionalmente contaba con 15 años de experiencia como preparador de Ernesto. Y Prieto está aún verde, en la élite, en la exigencia de tres competiciones y en la compenetración con Valverde y con San Millán. Y luego además entran en juego las características de la plantilla, la motivación que reciben del preparador y entrenador y el que se vayan ‘quemando’ física y psicológicamente de correr un X% mas que el resto en la presión alta con el transcurrir de las temporadas.
En cualquier caso pienso que es evidente que, la directiva debe tener la ambición de invertir en contratar para los puestos clave del Área Deportiva profesionales de alto nivel y con alta experiencia en la élite: se evita monedas al aire y encuentra el camino directo para acertar y generar el máximo rendimiento deportivo y económico.
Así, en la 2023-24 la sinergia funcionó perfectamente: sin jugar en Europa y con tiempo para recuperar y entrenar, se aplicó toda la temporada la presión arriba e íbamos como motos. En la 2024-25, pienso que desde Enero, el rendimiento físico del equipo comenzó a perder fuelle. Y en la 2025-26 se ha desplomado.
Por tanto, la planificación de San Millán seguramente requiera de una reflexión porque su concepto de recuperación puede ir muy bien en ciclismo de élite, pero igual no tanto en fútbol de élite y tres competiciones. Respecto a la ejecución del entrenador de lo que exige San Millan y de lo que exige Valverde, pienso que se ve que ha variado según: la carga acumulada de partidos entre semana y la experiencia del entrenador y su compenetración con las exigencias de Valverde y San Millán. Con Pozanco la primera plantilla contaba con un preparador de élite con alta experiencia y además en la exigencia de Valverde; Pozanco se formó a la sombra de Seirul-lo, el preparador del Barca de Guardiola, que era un rodillo presionando, y adicionalmente contaba con 15 años de experiencia como preparador de Ernesto. Y Prieto está aún verde, en la élite, en la exigencia de tres competiciones y en la compenetración con Valverde y con San Millán. Y luego además entran en juego las características de la plantilla, la motivación que reciben del preparador y entrenador y el que se vayan ‘quemando’ física y psicológicamente de correr un X% mas que el resto en la presión alta con el transcurrir de las temporadas.
En cualquier caso pienso que es evidente que, la directiva debe tener la ambición de invertir en contratar para los puestos clave del Área Deportiva profesionales de alto nivel y con alta experiencia en la élite: se evita monedas al aire y encuentra el camino directo para acertar y generar el máximo rendimiento deportivo y económico.
Respuesta #138
hace 7 minutos
hace 7 minutos
Sobre Prieto yo diría
la preparación física de un equipo de Primera División no es una tarea unipersonal como en un 2RFEF. En el Athletic está el equipo del primer entrenador, el equipo de preparadores físicos, Area Física y Condicional, el área de Rendimiento, área de análisis de rendimiento (el scouting del rendimiento en pruebas, entrenamientos, partidos...) de nuestros jugadores, servicio médico y todos los resultados analíticos, biométricos, médicos.., nutrición, psicólogos etc etc. Joder, si algo se está haciendo mal se sabe
diría también que las rutinas de preparación física de años anteriores el Athletic las sabe. Tanto las colectivas como las individuales. Si se ve que el equipo no funciona se vuelve a lo que se hizo el año pasado diría yo. Si Iñaki Williams ve que con esta preparación física está muy lejos de su prime pues volverá a hacer lo que hacía antes
ya en pretemporada al parecer se sabía que el equipo no iba a funcionar. En fin, por qué?
es posible que Prieto haya llegado con ideas nuevas (más o menos trabajo de gimnasio, más o menos aeróbico, más o menos tiempo de recuperación entre sesiones, trabajar más la fuerza, la intensidad...lo que sea) y que eso no haya funcionado. Pero hombre es raro que el Athletic no se dé cuenta y no lo corrija en todo un año
la preparación física de un equipo de Primera División no es una tarea unipersonal como en un 2RFEF. En el Athletic está el equipo del primer entrenador, el equipo de preparadores físicos, Area Física y Condicional, el área de Rendimiento, área de análisis de rendimiento (el scouting del rendimiento en pruebas, entrenamientos, partidos...) de nuestros jugadores, servicio médico y todos los resultados analíticos, biométricos, médicos.., nutrición, psicólogos etc etc. Joder, si algo se está haciendo mal se sabe
diría también que las rutinas de preparación física de años anteriores el Athletic las sabe. Tanto las colectivas como las individuales. Si se ve que el equipo no funciona se vuelve a lo que se hizo el año pasado diría yo. Si Iñaki Williams ve que con esta preparación física está muy lejos de su prime pues volverá a hacer lo que hacía antes
ya en pretemporada al parecer se sabía que el equipo no iba a funcionar. En fin, por qué?
es posible que Prieto haya llegado con ideas nuevas (más o menos trabajo de gimnasio, más o menos aeróbico, más o menos tiempo de recuperación entre sesiones, trabajar más la fuerza, la intensidad...lo que sea) y que eso no haya funcionado. Pero hombre es raro que el Athletic no se dé cuenta y no lo corrija en todo un año
Respuesta #139
hace 30 segundos
hace 30 segundos
Cita de Karyo:
Yo creo que Luis Prieto tiene poca culpa.
Han pasado cosas este año que nos han perjudicado mucho a nivel físico.
Demasiadas cosas, y alguna que son tabú.
Ya, claro,... tabu.
Explicame entonces porque Ar3so es una sombra de lo que fue en Osasuna a nivel físico.
Desde inicio de temporada, boqueaba más que un pez fuera del aquario.
También es tabu lo de Osasuna entonces?