Tener ambición y no tenerla
La diferencia entre tener ambición y no tenerla está en que Mou manda a rematar a su portero y Ernesto le dice al nuestro que no vaya.
Soy del Athletic desde antes de nacer.
Soy del Athletic desde antes de nacer.
Respuestas al tema
Mostrando (46 - 48) de 48 respuestas
Respuesta #46
hace 39 minutos
hace 39 minutos
Cita de Eneko Arieta:Ya pero es un jugador más a defender y las defensas no están acostumbradas con lo que tácticamente tienes una ventaja, aunque sea otro jugador el que remate. Lo malo es si tiras una birria de corner a las manos del portero...Cita:
No es subir al portero por ser portero. Es meter un atacante más y que, además, sea un atacante alto (más difícil de defender).
Habría que ver cuántos entrenadores habrían dicho que no suba a Unai Simón ayer. No se me ocurre ninguno.
Subes un portero, no a Santillana ni a Urzaiz.
Tienes que dejar un jugador que ha rematado de cabeza 10000 veces mas que un portero.
Por una vez que suena la flauta falla mil.
Respuesta #47
hace 25 minutos
Editada hace 23 minutos
hace 25 minutos
Editada hace 23 minutos
Cita de mekagüin:
La diferencia entre tener ambición y no tenerla está en que Mou manda a rematar a su portero y Ernesto le dice al nuestro que no vaya.
Edu Velasco dixit.El coraje qué tuvo Unai y la indignación subsiguiente
Respuesta #48
hace 10 minutos
hace 10 minutos
Ambición es el deseo ardiente de conseguir algo, no de cómo conseguirlo, por lo que el post parte de un error de concepto
La opción de que un neófito en el remate ocupe un espacio que resta al atacante no sé si es del todo acertada. Descoloca más tu propia ofensiva que la maniobra defensiva del contrario. El remate no es esperar el balón, hay que atacarlo y para eso hace falta ir al espacio.
A la vista de nuestro balón parado, es un debate baldío.
La opción de que un neófito en el remate ocupe un espacio que resta al atacante no sé si es del todo acertada. Descoloca más tu propia ofensiva que la maniobra defensiva del contrario. El remate no es esperar el balón, hay que atacarlo y para eso hace falta ir al espacio.
A la vista de nuestro balón parado, es un debate baldío.