Jon Uriarte (El Correo)
Este año cumpliré 41 años dedicados a esta profesión que llaman periodismo. Y nunca, salvo muy contadas veces, he hablado de clubes de fútbol que no fueran el mío. Ni bien, ni mal. Quien me conoce sabe que soy vehemente en asuntos futboleros, pero cuando hablo o tecleo no me dejo llevar por el frentismo futbolero. «La pasión por la cháchara deportiva es el colmo del solipsismo ya que todas las premisas son interesadas y no hay sentido crítico». Lo dijo Umberto Eco cuando le preguntaban si odiaba el fútbol. Siempre respondía que lo que aborrecía era la subjetividad fanática del hincha, que le hace ver penalti clamoroso del rival y patada al aire de su equipo. Lo recuerdo porque siempre sucedió, y ahora más, en el mundo de cierto periodismo amarillo. Sobre todo desde que las redes sociales confirman que hay más de un tonto por pueblo. Nos ha tocado una semifinal con nuestros vecinos y paisanos. Y me preocupa esa gente que debería tener dos dedos de frente pero que, lejos de apagar las brasas, las azuza hasta provocar incendios. Luego nos llevaremos las manos a la cabeza cuando la calle pase a carne y sangre lo que otros han dicho por la tele , la radio o la puñetera X.
Consideramos normal que un periodista, o colaborador renombrado, llame cerdo a un jugador del equipo rival, dude de su nacionalidad por ser negro o afirme que les roban los partidos. No pasa nada. Puedes decir lo que sea que sale gratis. Y que eso se suelte en un bar, con varias copas de más, es comprensible. Pero que se haga delante de un micrófono, ante una cámara o en un móvil, cuando te da tiempo a pensar lo que vas a escribir, es muy preocupante. Si me han leído alguna vez sabrán que critico más a los míos, sea equipo, directiva o afición, que a los rivales. Lo fácil es mirar la paja en el ojo ajeno y obviar la viga en el propio. No les oculto que lo primero genera más satisfacciones. Al menos aplausos cercanos. Pero no estamos aquí para ser hooligans con derecho a megáfono. Que tengamos un trabajo con repercusión no debe servir para expandir el fanatismo, sino para contar la verdad. Pero ese es el nivel. Por un ´like´ pongo a caldo a tu madre. Y si no funciona a la mía. En unos días tenemos el partido de ida de las semifinales de Copa del Rey. Y la mala baba que se respira viene de tiempo atrás. Por lo que aventuro días desagradables antes y después. No lo confundamos con pique sano, que por otro lado no existe, sino con insultos de ida y vuelta que a nadie hacen bien. Al tiempo.
Arrancando el año 2000 pregunté a un árbitro de Primera si de verdad ninguno de ellos era hincha o seguidor de algún equipo. Reconoció que todos los que había conocido tenían algún club favorito. Unos mucho, otros poco. Pero no existía la objetividad absoluta. Acto seguido dejó claro que eso no les impedía ser justos y ecuánimes a la hora de arbitrar. Puso como ejemplo al futbolista que, siendo de un equipo desde niño, jugaba en otro y si tenía que meterle un gol lo hacía sin pestañear. Conozco casos y doy fe de que es así. Se llama profesionalidad. El tema de los árbitros podríamos discutirlo, pero aceptaremos pulpo. Lo que no tiene un pase es que mis colegas de profesión digan que no son de ningún equipo. No se lo cree ni el tato. Parece más un postureo influenciado por este mundo que no cree que alguien pueda ser un verdadero profesional y obrar en consecuencia. Y luego está la otra fauna. El que subraya su afinidad. Tiene que ser más incondicional de su equipo que el escudo. A lo que añadiremos el periodista que vive más pendiente de lo que hace el vecino que lo que pasa con su equipo. Ojo que cada vez son más.
No diré nombres porque no merecen publicidad. Pero hay seis, al menos, que por cada diez mensajes que escriben en las redes, siete son sobre su rival y no sobre su club. Siempre para señalar que los árbitros los ayudan, son mala gente o, simplemente, les dan asco. Ese es el nivel. Por eso solo pido una cosa. Que nadie malmeta más. Bastante tensa es una semifinal como para que los bocazas con derecho a opinar fustiguen al caballo de la ira. Por bastante menos a alguno le metía en prisión. Pero en la del tonto acomplejado. Pena que no exista esa cárcel. Porque estaría llena.
Consideramos normal que un periodista, o colaborador renombrado, llame cerdo a un jugador del equipo rival, dude de su nacionalidad por ser negro o afirme que les roban los partidos. No pasa nada. Puedes decir lo que sea que sale gratis. Y que eso se suelte en un bar, con varias copas de más, es comprensible. Pero que se haga delante de un micrófono, ante una cámara o en un móvil, cuando te da tiempo a pensar lo que vas a escribir, es muy preocupante. Si me han leído alguna vez sabrán que critico más a los míos, sea equipo, directiva o afición, que a los rivales. Lo fácil es mirar la paja en el ojo ajeno y obviar la viga en el propio. No les oculto que lo primero genera más satisfacciones. Al menos aplausos cercanos. Pero no estamos aquí para ser hooligans con derecho a megáfono. Que tengamos un trabajo con repercusión no debe servir para expandir el fanatismo, sino para contar la verdad. Pero ese es el nivel. Por un ´like´ pongo a caldo a tu madre. Y si no funciona a la mía. En unos días tenemos el partido de ida de las semifinales de Copa del Rey. Y la mala baba que se respira viene de tiempo atrás. Por lo que aventuro días desagradables antes y después. No lo confundamos con pique sano, que por otro lado no existe, sino con insultos de ida y vuelta que a nadie hacen bien. Al tiempo.
Arrancando el año 2000 pregunté a un árbitro de Primera si de verdad ninguno de ellos era hincha o seguidor de algún equipo. Reconoció que todos los que había conocido tenían algún club favorito. Unos mucho, otros poco. Pero no existía la objetividad absoluta. Acto seguido dejó claro que eso no les impedía ser justos y ecuánimes a la hora de arbitrar. Puso como ejemplo al futbolista que, siendo de un equipo desde niño, jugaba en otro y si tenía que meterle un gol lo hacía sin pestañear. Conozco casos y doy fe de que es así. Se llama profesionalidad. El tema de los árbitros podríamos discutirlo, pero aceptaremos pulpo. Lo que no tiene un pase es que mis colegas de profesión digan que no son de ningún equipo. No se lo cree ni el tato. Parece más un postureo influenciado por este mundo que no cree que alguien pueda ser un verdadero profesional y obrar en consecuencia. Y luego está la otra fauna. El que subraya su afinidad. Tiene que ser más incondicional de su equipo que el escudo. A lo que añadiremos el periodista que vive más pendiente de lo que hace el vecino que lo que pasa con su equipo. Ojo que cada vez son más.
No diré nombres porque no merecen publicidad. Pero hay seis, al menos, que por cada diez mensajes que escriben en las redes, siete son sobre su rival y no sobre su club. Siempre para señalar que los árbitros los ayudan, son mala gente o, simplemente, les dan asco. Ese es el nivel. Por eso solo pido una cosa. Que nadie malmeta más. Bastante tensa es una semifinal como para que los bocazas con derecho a opinar fustiguen al caballo de la ira. Por bastante menos a alguno le metía en prisión. Pero en la del tonto acomplejado. Pena que no exista esa cárcel. Porque estaría llena.
Respuestas al tema
Mostrando (1 - 15) de 59 respuestas
Respuesta #1
hace 4 horas y 15 minutos
hace 4 horas y 15 minutos
Me da mucha pereza y asco tener que jugar unas Semis contra la Real...
Respuesta #2
hace 3 horas y 59 minutos
hace 3 horas y 59 minutos
Primero se es persona y luego viene la profesión.
Respuesta #3
hace 3 horas y 58 minutos
hace 3 horas y 58 minutos
Cita de txitxarra:
Primero se es persona y luego viene la profesión.
El aludido por Jon ya falla en lo primero.
La filosofía, un anacronismo en pleno siglo XXI.
https://www.youtube.com/watch?v=D2NkBf8RdaA
Respuesta #4
hace 3 horas y 42 minutos
hace 3 horas y 42 minutos
Plas plas plas.
AUPA ATHLETIC!
GORA JULEN!
Prefiero morir como un cobarde, ke vivir, cobardemente!
Respuesta #5
hace 3 horas y 41 minutos
hace 3 horas y 41 minutos
Vivo en Pontevedra, donde el eco es obviamente mucho menor, y ya dejé escrito ayer que me daba pereza, muchísima pereza, enfrentarme al club txuriurdin por su entorno.
Y siendo - no se me ofendan los troles; lo mismo pensarán ellos de nosotros con razón - los rivales deportivamente más débiles.
Y siendo - no se me ofendan los troles; lo mismo pensarán ellos de nosotros con razón - los rivales deportivamente más débiles.
Nos reímos del honor y luego nos sorprendemos de encontrar traidores entre nosotros.
Es mejor equivocarse siguiendo tu propio camino que tener razón siguiendo el camino de otro.
Respuesta #6
hace 3 horas y 25 minutos
hace 3 horas y 25 minutos
Cita de txitxarra:
Primero se es persona y luego viene la profesión.
Pero se es persona respetando, y cumpliendo los valores de la profesión. Si no eres capaz, no vales para la profesión. En ninguna profesión se incluye el insulto, el menosprecio y el prejuicio.
Es decir, lo de primero... no sé si está en realidad unido.
Vivo, por casualidad, en la misma acera quw Mikel Jauregizar y he coincidido con él viniendo de entrenar en alguna ocasión. Le ha sonreido a mi nieta porque le ha dicho hola! al pasar, lo que me ha emocionado. Representa los valores que yo desearía para todos los chavales de mi pueblo, y por supuesto de otros. Oir de un impresentable que se supone que es periodista llamarle cerdo a una persona como él es llenarse de mierda hasta arriba como persona y como periodista.
Creo que ese diletante que es Kike Marin no merece la atención que se le concede, aunque está bien el artículo de Jon Uriarte, como defensa de su profesión.
Respuesta #7
hace 3 horas y 24 minutos
hace 3 horas y 24 minutos
Nos darán jabón hasta que pase el partido de ida, no hay que caer en el juego de siempre de esta gente. Derby en sán mames, colegueo y luego insultos en el campo. Nos odian, pues que sea todo el rato. Eliminatoria a cara de perro contra esta escoria.
Respuesta #8
hace 3 horas y 20 minutos
hace 3 horas y 20 minutos
Las semis han quedado como yo quería, aunque hubiera preferido al Alavés. Ahora lo bonito sería jugar la Final contra el Atlético y resarcirnos de la de 1985 y de la del 2012 en Bucarest. Si no pasamos a la Final, tengo claro que querré que gane la Copa la Real.
Soy responsable de lo que digo, no de lo que tú hayas entendido.
Respuesta #9
hace 3 horas y 20 minutos
hace 3 horas y 20 minutos
Cita de Bastarre:Cita de txitxarra:
Primero se es persona y luego viene la profesión.
Pero se es persona respetando, y cumpliendo los valores de la profesión. Si no eres capaz, no vales para la profesión. En ninguna profesión se incluye el insulto, el menosprecio y el prejuicio.
Es decir, lo de primero... no sé si está en realidad unido.
Vivo, por casualidad, en la misma acera quw Mikel Jauregizar y he coincidido con él viniendo de entrenar en alguna ocasión. Le ha sonreido a mi nieta porque le ha dicho hola! al pasar, lo que me ha emocionado. Representa los valores que yo desearía para todos los chavales de mi pueblo, y por supuesto de otros. Oir de un impresentable que se supone que es periodista llamarle cerdo a una persona como él es llenarse de mierda hasta arriba como persona y como periodista.
Creo que ese diletante que es Kike Marin no merece la atención que se le concede, aunque está bien el artículo de Jon Uriarte, como defensa de su profesión.
Pues eso digo, que primero se es persona y luego te dedicas a una profesión, la que sea.
Respuesta #10
hace 3 horas y 19 minutos
Editada hace 3 horas y 19 minutos
hace 3 horas y 19 minutos
Editada hace 3 horas y 19 minutos
El periodismo está podrido y los únicos que pueden no ya salvarlo, que no lo veo, sino al menos adecentarlo un poco, son los propios periodistas. ¿Cómo? Señalándolos y arrinconándolos. Pero claro, el corporativismo, la política y el dinero, tienen infinitamente más poder que la ética, la honradez y la decencia.
Respuesta #11
hace 3 horas y 18 minutos
hace 3 horas y 18 minutos
Los periodistas de bufanda…que pesados que son.
Respuesta #12
hace 3 horas y 11 minutos
hace 3 horas y 11 minutos
Cita de Pekaloka:
Nos darán jabón hasta que pase el partido de ida, no hay que caer en el juego de siempre de esta gente. Derby en sán mames, colegueo y luego insultos en el campo. Nos odian, pues que sea todo el rato. Eliminatoria a cara de perro contra esta escoria.
Eliminatoria a cara de perro contra nuestros vecinos con los que vamos a tener que hacer muchas cosas juntos al margen del fútbol. Ahí no hay escoria, ahí hay vecinos con los que quiero y debo convivir
Soy responsable de lo que digo, no de lo que tú hayas entendido.
Respuesta #13
hace 3 horas y 10 minutos
hace 3 horas y 10 minutos
Son gentuza, chusma, generadores de odio y mala baba, escoria.
Respuesta #14
hace 3 horas y 10 minutos
hace 3 horas y 10 minutos
¿Se dará por aludido alguno al leer este artículo? Lo dudo.
Qué pena de gente! Lamentable lo de algunos. ¿No se les cae la cara de vergüenza?. Barriobajeros es poco.
Qué pena de gente! Lamentable lo de algunos. ¿No se les cae la cara de vergüenza?. Barriobajeros es poco.
Un equipo grande no es el que gana todos los partidos, sino el que nunca se da por vencido
Respuesta #15
hace 3 horas y 8 minutos
hace 3 horas y 8 minutos
Cita de Untzuetapico:
Las semis han quedado como yo quería, aunque hubiera preferido al Alavés. Ahora lo bonito sería jugar la Final contra el Atlético y resarcirnos de la de 1985 y de la del 2012 en Bucarest. Si no pasamos a la Final, tengo claro que querré que gane la Copa la Real.
Pues yo no, para nada. En caso de caer eliminados, me da exactamente quién la gane. La Real Sociedad es otro equipo más, simpatía cero. Cansado, harto, hasta los coj… de poner la otra mejilla.