«Maradona contra Inglaterra es la imagen del vengador de la patri
El periodista argentino Andrés Burgo (Buenos Aires, 1974) es autor del libro “El Partido” (Tusquets, 2016), llevado a la gran pantalla gracias al documental del mismo nombre, estrenado en el pasado festival de Cannes. GARA conversa con él cuando se encuentra precisamente en México, para cubrir la Copa del Mundo de fútbol 2026.
El 22 de junio de 1986 Argentina e Inglaterra se enfrentaron en el que es, posiblemente, el partido sobre el que más se ha hablado y más se ha escrito en la historia de los Mundiales. Atravesado por la guerra de Malvinas, ocurrida cuatro años antes y con un Maradona estelar dejando dos goles para el recuerdo. Con el estadio Azteca de Ciudad de México como escenario y actores secundarios como el periodista uruguayo Víctor Hugo Morales, que se ganó su lugar en el partido gracias a un relato poético de un gol inolvidable. Cuando se cumplen 40 años de aquel partido, nada mejor que recordar con el periodista argentino Andrés Burgo un partido que forma parte ya de la historia del fútbol.
La primera pregunta se la voy a robar al documental. ¿Cuándo empezó aquel partido?
La película juega un poco con eso de cuándo empieza y cuándo termina un partido. Los partidos no empiezan con el minuto cero, empiezan mucho antes. Una opción es 1833, cuando los ingleses ponen el primer pie en Malvinas, porque este es un partido que está contaminado todo el tiempo por la política y por Malvinas. En Argentina la causa de Malvinas es muy sensible. Es una causa nacional que realmente no tiene grieta. Otra opción es que el partido empezó cuatro años atrás, con la guerra. Pero bueno, esa guerra, que es un delirio de los militares, al mismo tiempo estaba precedida por una decisión de los ingleses de ocupar un terreno que para nosotros es argentino.
Antes del partido los jugadores declaraban que la guerra no tenía nada que ver, pero ¿en Argentina se hablaba de la guerra?
Sí, hubo diputados y senadores que pidieron que no se jugara, que la selección se volviera. Dos años atrás, cuando se jugó el primer partido entre argentinos e ingleses después de la guerra, una final de la Copa Intercontinental entre Liverpool e Independiente, el presidente de Argentina Raúl Alfonsín, que era hincha de Independiente, no quería que jugaran. Tuvieron que ir los jugadores, varios de la selección, a pedirle que les dejaran jugar. De Malvinas se habla todo el tiempo en Argentina. Y en ese tiempo, imagínate.
Siempre me ha llamado la atención que, para los argentinos, en el tema de Malvinas, los enemigos sean Inglaterra y Margaret Thatcher y no la dictadura.
No, no. La guerra fue un delirio, como todo lo que hicieron los militares. Al mismo tiempo, Argentina tenía un reclamo de soberanía previo. Fue festejada en ese momento. Bueno, todas las causas nacionalistas son festejadas. Me imagino que en Inglaterra las Malvinas no les importan, es uno de los tantos terrenos que tienen por ahí, y lejos. Para nosotros sí es importante.
Es curioso. El Argentina-Inglaterra no fue un gran partido.
No, el primer tiempo fue malísimo. Argentina estaba más adaptada a la altura, eso fue clave. Ya estaban en el DF hace un montón de tiempo. Y yo creo que, en ese punto, no había tanta medicina del deporte aplicada a la altura, por decirlo de alguna manera. Y además, los sudamericanos sí tenemos una ventaja, que solemos jugar en distintas alturas. En cambio, Europa es un continente llano. Inglaterra jugó la primera fase en Monterrey, que tiene mucho calor, pero no tiene altura. Vienen a jugar al DF contra Paraguay y ahí lo que dicen los manuales es que se tendrían que haber ido otra vez a Monterrey y volver para el partido y ellos se quedaron en Ciudad de México. Los especialistas dicen que es lo peor que puedes hacer. Los ingleses medio que se ahogaron en la altura. Yo creo que eso también influyó. El partido se jugaba al mediodía, el calor, la altura. El campo de juego era malísimo, la pelota iba picando. El segundo tiempo entró en otra dimensión.
La víspera del partido Argentina no tenía camisetas.
Es así. Bilardo, que era medio previsor en un montón de cosas, le había pedido a Le Coq Sportif que hiciera unas camisetas con agujeritos, libianitas. Y eso se lo hacen para la camiseta celeste y blanca solo. El cuarto partido, octavos de final contra Uruguay, Argentina jugaba con la azul, que no tenía esa previsión. Era muy pesada. Y Bilardo se pone como loco con esas camisetas, a pesar de que Argentina gana. Las pesa y ve que pesan un montón. Dijo, ‘no podemos jugar con esta basura’. Agarra una tijeras y empieza a cortarlas. En el quinto partido, tiene que volver a jugar de azul y no tenía camisetas. Salen a comprar, recorren distintos lugares para conseguir camisetas azules Le Coq Sportif y les pegan los números en la noche previa. Unos números de futbol americano, esos grises horribles. Le pegan un escudo de la AFA que recortan de unas camisetas de entrenamiento. Eran camisetas de mierda que habían comprado en un local cualquiera de Ciudad de México y después la camiseta de Maradona se subastó en 10 millones de dólares.
¿Es cierto que durante mucho tiempo no hubo una foto de la mano de Dios?
Mira, justo ayer hablé con el hijo del que tiene la única foto. Alejandro Ojeda Carvajal fue el fotógrafo. Se publicó al día siguiente en “El Heraldo”, diario de México. Durante mucho tiempo solo estaba esa foto. Después aparecieron otras. En la tele no queda tan claro si había sido con la mano o no. O sea, este documento fotográfico fue súper importante. Lo que me contó el hijo es que le ofrecieron 10.000 dólares de la BBC por la foto y dijo que no.
Siempre me ha hecho mucha gracia la apelación al fair play de los ingleses, que le dan importancia cuando salen perjudicados.
Es que nadie es el dueño del fair play, porque Inglaterra ganó un Mundial con un gol que no fue. ¿Qué iba a decir? Pasa lo mismo ahora que piden que no expulsaron a Messi. Está claro que un gol con la mano es opuesto al reglamento, pero forma parte de esto también.
El segundo gol es posiblemente el mejor de la historia mundialista, narrado brillantemente por Víctor Hugo Morales.
Ahí es cuando el tiempo se detuvo, cuando se selló en bronce y a la vez fue una mezcla de jugada individual y colectiva. Porque, obviamente, es la gran jugada individual de todos los tiempos, pero fíjate que Maradona va jugando todo el tiempo con la posibilidad del pase. A Burruchaga por la derecha y a Valdano por la izquierda. El fútbol es colectivo hasta en eso también. Diego va amagando con el cuerpo. Les decía a los rivales que se la iba a pasar y entraban en esa especie de carnada.
¿Cree que tenían que haberle hecho marca personal?
Mira, eso Maradona lo dice antes del partido. Se lo dice, creo que a Valdano. Argentina tenía que jugar contra Paraguay o contra Inglaterra y Maradona dice: ‘prefiero jugar contra Inglaterra porque son más leales’. De hecho. es un partido muy limpio. Hay solo dos amonestados. Alguien le dice, ‘bueno, pero te van a hacer marca personal’. No saben jugar con marca personal y no lo van a hacer. Igual, a ese Maradona, aunque le pongas marca personal no lo parabas. Pero los ingleses no sabían hacer eso. Tiene lógica que no lo hayan hecho.
¿Es cierto que durante 10 años Maradona no habló de este partido?
Durante años Maradona no habla de este partido. Después todo el tiempo. Como que lo vuelve a jugar. Era un partido que estaba medio en el olvido. Entonces es como que lo recrea. Lo trae del recuerdo.
¿Por qué estaba en el olvido?
Lo que había quedado en la memoria era la final contra Alemania, no este partido contra Inglaterra. Lo que se celebraba era Maradona con la copa. Después, Maradona empieza a empatizar con la arista bélica de este partido. Y empieza a putear a Shilton y demás. Para mí es como que ya no tenía épica en los pies y pasa su épica a la lengua.
¿Cree que ha ido creciendo en importancia?
Yo creo que Maradona resignificó este partido con sus propias palabras. No digo que era un partido que haya quedado en el olvido, pero no tenía la importancia que tiene ahora. Pero también tienes que tener en cuenta que antes no había teléfonos, no podías ver los goles cuando vos querías, no podías escuchar el relato de Víctor Hugo cuando vos querías. Entonces no podías volver cuando vos querías a este partido. En todo caso, solamente con la memoria.
A día de hoy, ¿qué importancia cree que tiene en la cultura popular argentina?
¿Ese partido? Toda. Porque son dos goles que tienen nombre propio. Barrilete Cósmico, el Gol del Siglo, la Mano de Dios... Es algo que está en el día a día de la gente. Forma parte de la cultura. Por eso, la imagen de Maradona con la copa es muy importante, pero esta es más. Porque la imagen de Maradona con la copa es una imagen deportiva, esta es una imagen contra Inglaterra, es como una imagen más de vengador de la patria. Como de ejército deportivo. Esa es la diferencia entre un partido y otro. Esa es incluso la diferencia con Messi. Messi tiene una carrera deportiva mucho más grosa que la de Maradona, pero Diego toca otra fibra.
¿Este partido ha contribuido a la mitificación de Maradona?
No, este partido hizo esa mitificación. Maradona no hubiese sido mito sin este partido. Este es el partido que lo convierte en mito. Sin este partido le hubiese faltado algo. Porque este es el partido que lo convierte en una especie de portavoz de la patria.
¿Cómo ha evolucionado la figura de Maradona desde su muerte?
Mira, hay una frase sobre Maradona: ‘Es un muerto que no para de nacer’. Es buenísima esa frase. En verdad es una canción de la Bersuit Vergarabat de antes de que muriera Maradona. Habla un poco sobre la argentinidad, el argentinismo, toda esta exageración que vos conoces y que encarna mejor que nadie el Diego. El Diego está recontra presente y este partido está recontra presente. Ahora, con el estreno de la película, no te das ni idea de la gente cómo llora. Yo la vi tres veces y lloré las tres veces. Pero todos mis amigos o gente que no conozco y que me han escrito porque la fueron a ver, lloran un poco por Malvinas, por toda esta atrocidad de pibitos de 18 años que fueron a la guerra y estaban cagados de hambre, con frío. Pero también lloran por Maradona. Es increíble cómo Maradona está presente, cómo está ahí vivo.
El 22 de junio de 1986 Argentina e Inglaterra se enfrentaron en el que es, posiblemente, el partido sobre el que más se ha hablado y más se ha escrito en la historia de los Mundiales. Atravesado por la guerra de Malvinas, ocurrida cuatro años antes y con un Maradona estelar dejando dos goles para el recuerdo. Con el estadio Azteca de Ciudad de México como escenario y actores secundarios como el periodista uruguayo Víctor Hugo Morales, que se ganó su lugar en el partido gracias a un relato poético de un gol inolvidable. Cuando se cumplen 40 años de aquel partido, nada mejor que recordar con el periodista argentino Andrés Burgo un partido que forma parte ya de la historia del fútbol.
La primera pregunta se la voy a robar al documental. ¿Cuándo empezó aquel partido?
La película juega un poco con eso de cuándo empieza y cuándo termina un partido. Los partidos no empiezan con el minuto cero, empiezan mucho antes. Una opción es 1833, cuando los ingleses ponen el primer pie en Malvinas, porque este es un partido que está contaminado todo el tiempo por la política y por Malvinas. En Argentina la causa de Malvinas es muy sensible. Es una causa nacional que realmente no tiene grieta. Otra opción es que el partido empezó cuatro años atrás, con la guerra. Pero bueno, esa guerra, que es un delirio de los militares, al mismo tiempo estaba precedida por una decisión de los ingleses de ocupar un terreno que para nosotros es argentino.
Antes del partido los jugadores declaraban que la guerra no tenía nada que ver, pero ¿en Argentina se hablaba de la guerra?
Sí, hubo diputados y senadores que pidieron que no se jugara, que la selección se volviera. Dos años atrás, cuando se jugó el primer partido entre argentinos e ingleses después de la guerra, una final de la Copa Intercontinental entre Liverpool e Independiente, el presidente de Argentina Raúl Alfonsín, que era hincha de Independiente, no quería que jugaran. Tuvieron que ir los jugadores, varios de la selección, a pedirle que les dejaran jugar. De Malvinas se habla todo el tiempo en Argentina. Y en ese tiempo, imagínate.
Siempre me ha llamado la atención que, para los argentinos, en el tema de Malvinas, los enemigos sean Inglaterra y Margaret Thatcher y no la dictadura.
No, no. La guerra fue un delirio, como todo lo que hicieron los militares. Al mismo tiempo, Argentina tenía un reclamo de soberanía previo. Fue festejada en ese momento. Bueno, todas las causas nacionalistas son festejadas. Me imagino que en Inglaterra las Malvinas no les importan, es uno de los tantos terrenos que tienen por ahí, y lejos. Para nosotros sí es importante.
Es curioso. El Argentina-Inglaterra no fue un gran partido.
No, el primer tiempo fue malísimo. Argentina estaba más adaptada a la altura, eso fue clave. Ya estaban en el DF hace un montón de tiempo. Y yo creo que, en ese punto, no había tanta medicina del deporte aplicada a la altura, por decirlo de alguna manera. Y además, los sudamericanos sí tenemos una ventaja, que solemos jugar en distintas alturas. En cambio, Europa es un continente llano. Inglaterra jugó la primera fase en Monterrey, que tiene mucho calor, pero no tiene altura. Vienen a jugar al DF contra Paraguay y ahí lo que dicen los manuales es que se tendrían que haber ido otra vez a Monterrey y volver para el partido y ellos se quedaron en Ciudad de México. Los especialistas dicen que es lo peor que puedes hacer. Los ingleses medio que se ahogaron en la altura. Yo creo que eso también influyó. El partido se jugaba al mediodía, el calor, la altura. El campo de juego era malísimo, la pelota iba picando. El segundo tiempo entró en otra dimensión.
La víspera del partido Argentina no tenía camisetas.
Es así. Bilardo, que era medio previsor en un montón de cosas, le había pedido a Le Coq Sportif que hiciera unas camisetas con agujeritos, libianitas. Y eso se lo hacen para la camiseta celeste y blanca solo. El cuarto partido, octavos de final contra Uruguay, Argentina jugaba con la azul, que no tenía esa previsión. Era muy pesada. Y Bilardo se pone como loco con esas camisetas, a pesar de que Argentina gana. Las pesa y ve que pesan un montón. Dijo, ‘no podemos jugar con esta basura’. Agarra una tijeras y empieza a cortarlas. En el quinto partido, tiene que volver a jugar de azul y no tenía camisetas. Salen a comprar, recorren distintos lugares para conseguir camisetas azules Le Coq Sportif y les pegan los números en la noche previa. Unos números de futbol americano, esos grises horribles. Le pegan un escudo de la AFA que recortan de unas camisetas de entrenamiento. Eran camisetas de mierda que habían comprado en un local cualquiera de Ciudad de México y después la camiseta de Maradona se subastó en 10 millones de dólares.
¿Es cierto que durante mucho tiempo no hubo una foto de la mano de Dios?
Mira, justo ayer hablé con el hijo del que tiene la única foto. Alejandro Ojeda Carvajal fue el fotógrafo. Se publicó al día siguiente en “El Heraldo”, diario de México. Durante mucho tiempo solo estaba esa foto. Después aparecieron otras. En la tele no queda tan claro si había sido con la mano o no. O sea, este documento fotográfico fue súper importante. Lo que me contó el hijo es que le ofrecieron 10.000 dólares de la BBC por la foto y dijo que no.
Siempre me ha hecho mucha gracia la apelación al fair play de los ingleses, que le dan importancia cuando salen perjudicados.
Es que nadie es el dueño del fair play, porque Inglaterra ganó un Mundial con un gol que no fue. ¿Qué iba a decir? Pasa lo mismo ahora que piden que no expulsaron a Messi. Está claro que un gol con la mano es opuesto al reglamento, pero forma parte de esto también.
El segundo gol es posiblemente el mejor de la historia mundialista, narrado brillantemente por Víctor Hugo Morales.
Ahí es cuando el tiempo se detuvo, cuando se selló en bronce y a la vez fue una mezcla de jugada individual y colectiva. Porque, obviamente, es la gran jugada individual de todos los tiempos, pero fíjate que Maradona va jugando todo el tiempo con la posibilidad del pase. A Burruchaga por la derecha y a Valdano por la izquierda. El fútbol es colectivo hasta en eso también. Diego va amagando con el cuerpo. Les decía a los rivales que se la iba a pasar y entraban en esa especie de carnada.
¿Cree que tenían que haberle hecho marca personal?
Mira, eso Maradona lo dice antes del partido. Se lo dice, creo que a Valdano. Argentina tenía que jugar contra Paraguay o contra Inglaterra y Maradona dice: ‘prefiero jugar contra Inglaterra porque son más leales’. De hecho. es un partido muy limpio. Hay solo dos amonestados. Alguien le dice, ‘bueno, pero te van a hacer marca personal’. No saben jugar con marca personal y no lo van a hacer. Igual, a ese Maradona, aunque le pongas marca personal no lo parabas. Pero los ingleses no sabían hacer eso. Tiene lógica que no lo hayan hecho.
¿Es cierto que durante 10 años Maradona no habló de este partido?
Durante años Maradona no habla de este partido. Después todo el tiempo. Como que lo vuelve a jugar. Era un partido que estaba medio en el olvido. Entonces es como que lo recrea. Lo trae del recuerdo.
¿Por qué estaba en el olvido?
Lo que había quedado en la memoria era la final contra Alemania, no este partido contra Inglaterra. Lo que se celebraba era Maradona con la copa. Después, Maradona empieza a empatizar con la arista bélica de este partido. Y empieza a putear a Shilton y demás. Para mí es como que ya no tenía épica en los pies y pasa su épica a la lengua.
¿Cree que ha ido creciendo en importancia?
Yo creo que Maradona resignificó este partido con sus propias palabras. No digo que era un partido que haya quedado en el olvido, pero no tenía la importancia que tiene ahora. Pero también tienes que tener en cuenta que antes no había teléfonos, no podías ver los goles cuando vos querías, no podías escuchar el relato de Víctor Hugo cuando vos querías. Entonces no podías volver cuando vos querías a este partido. En todo caso, solamente con la memoria.
A día de hoy, ¿qué importancia cree que tiene en la cultura popular argentina?
¿Ese partido? Toda. Porque son dos goles que tienen nombre propio. Barrilete Cósmico, el Gol del Siglo, la Mano de Dios... Es algo que está en el día a día de la gente. Forma parte de la cultura. Por eso, la imagen de Maradona con la copa es muy importante, pero esta es más. Porque la imagen de Maradona con la copa es una imagen deportiva, esta es una imagen contra Inglaterra, es como una imagen más de vengador de la patria. Como de ejército deportivo. Esa es la diferencia entre un partido y otro. Esa es incluso la diferencia con Messi. Messi tiene una carrera deportiva mucho más grosa que la de Maradona, pero Diego toca otra fibra.
¿Este partido ha contribuido a la mitificación de Maradona?
No, este partido hizo esa mitificación. Maradona no hubiese sido mito sin este partido. Este es el partido que lo convierte en mito. Sin este partido le hubiese faltado algo. Porque este es el partido que lo convierte en una especie de portavoz de la patria.
¿Cómo ha evolucionado la figura de Maradona desde su muerte?
Mira, hay una frase sobre Maradona: ‘Es un muerto que no para de nacer’. Es buenísima esa frase. En verdad es una canción de la Bersuit Vergarabat de antes de que muriera Maradona. Habla un poco sobre la argentinidad, el argentinismo, toda esta exageración que vos conoces y que encarna mejor que nadie el Diego. El Diego está recontra presente y este partido está recontra presente. Ahora, con el estreno de la película, no te das ni idea de la gente cómo llora. Yo la vi tres veces y lloré las tres veces. Pero todos mis amigos o gente que no conozco y que me han escrito porque la fueron a ver, lloran un poco por Malvinas, por toda esta atrocidad de pibitos de 18 años que fueron a la guerra y estaban cagados de hambre, con frío. Pero también lloran por Maradona. Es increíble cómo Maradona está presente, cómo está ahí vivo.
Respuestas al tema
Mostrando (1 - 8) de 8 respuestas
Respuesta #1
hace 2 horas y 12 minutos
hace 2 horas y 12 minutos
Cita de ALTAMIRANO:
El periodista argentino Andrés Burgo (Buenos Aires, 1974) es autor del libro “El Partido” (Tusquets, 2016), llevado a la gran pantalla gracias al documental del mismo nombre, estrenado en el pasado festival de Cannes. GARA conversa con él cuando se encuentra precisamente en México, para cubrir la Copa del Mundo de fútbol 2026.
El 22 de junio de 1986 Argentina e Inglaterra se enfrentaron en el que es, posiblemente, el partido sobre el que más se ha hablado y más se ha escrito en la historia de los Mundiales. Atravesado por la guerra de Malvinas, ocurrida cuatro años antes y con un Maradona estelar dejando dos goles para el recuerdo. Con el estadio Azteca de Ciudad de México como escenario y actores secundarios como el periodista uruguayo Víctor Hugo Morales, que se ganó su lugar en el partido gracias a un relato poético de un gol inolvidable. Cuando se cumplen 40 años de aquel partido, nada mejor que recordar con el periodista argentino Andrés Burgo un partido que forma parte ya de la historia del fútbol.
La primera pregunta se la voy a robar al documental. ¿Cuándo empezó aquel partido?
La película juega un poco con eso de cuándo empieza y cuándo termina un partido. Los partidos no empiezan con el minuto cero, empiezan mucho antes. Una opción es 1833, cuando los ingleses ponen el primer pie en Malvinas, porque este es un partido que está contaminado todo el tiempo por la política y por Malvinas. En Argentina la causa de Malvinas es muy sensible. Es una causa nacional que realmente no tiene grieta. Otra opción es que el partido empezó cuatro años atrás, con la guerra. Pero bueno, esa guerra, que es un delirio de los militares, al mismo tiempo estaba precedida por una decisión de los ingleses de ocupar un terreno que para nosotros es argentino.
Antes del partido los jugadores declaraban que la guerra no tenía nada que ver, pero ¿en Argentina se hablaba de la guerra?
Sí, hubo diputados y senadores que pidieron que no se jugara, que la selección se volviera. Dos años atrás, cuando se jugó el primer partido entre argentinos e ingleses después de la guerra, una final de la Copa Intercontinental entre Liverpool e Independiente, el presidente de Argentina Raúl Alfonsín, que era hincha de Independiente, no quería que jugaran. Tuvieron que ir los jugadores, varios de la selección, a pedirle que les dejaran jugar. De Malvinas se habla todo el tiempo en Argentina. Y en ese tiempo, imagínate.
Siempre me ha llamado la atención que, para los argentinos, en el tema de Malvinas, los enemigos sean Inglaterra y Margaret Thatcher y no la dictadura.
No, no. La guerra fue un delirio, como todo lo que hicieron los militares. Al mismo tiempo, Argentina tenía un reclamo de soberanía previo. Fue festejada en ese momento. Bueno, todas las causas nacionalistas son festejadas. Me imagino que en Inglaterra las Malvinas no les importan, es uno de los tantos terrenos que tienen por ahí, y lejos. Para nosotros sí es importante.
Es curioso. El Argentina-Inglaterra no fue un gran partido.
No, el primer tiempo fue malísimo. Argentina estaba más adaptada a la altura, eso fue clave. Ya estaban en el DF hace un montón de tiempo. Y yo creo que, en ese punto, no había tanta medicina del deporte aplicada a la altura, por decirlo de alguna manera. Y además, los sudamericanos sí tenemos una ventaja, que solemos jugar en distintas alturas. En cambio, Europa es un continente llano. Inglaterra jugó la primera fase en Monterrey, que tiene mucho calor, pero no tiene altura. Vienen a jugar al DF contra Paraguay y ahí lo que dicen los manuales es que se tendrían que haber ido otra vez a Monterrey y volver para el partido y ellos se quedaron en Ciudad de México. Los especialistas dicen que es lo peor que puedes hacer. Los ingleses medio que se ahogaron en la altura. Yo creo que eso también influyó. El partido se jugaba al mediodía, el calor, la altura. El campo de juego era malísimo, la pelota iba picando. El segundo tiempo entró en otra dimensión.
La víspera del partido Argentina no tenía camisetas.
Es así. Bilardo, que era medio previsor en un montón de cosas, le había pedido a Le Coq Sportif que hiciera unas camisetas con agujeritos, libianitas. Y eso se lo hacen para la camiseta celeste y blanca solo. El cuarto partido, octavos de final contra Uruguay, Argentina jugaba con la azul, que no tenía esa previsión. Era muy pesada. Y Bilardo se pone como loco con esas camisetas, a pesar de que Argentina gana. Las pesa y ve que pesan un montón. Dijo, ‘no podemos jugar con esta basura’. Agarra una tijeras y empieza a cortarlas. En el quinto partido, tiene que volver a jugar de azul y no tenía camisetas. Salen a comprar, recorren distintos lugares para conseguir camisetas azules Le Coq Sportif y les pegan los números en la noche previa. Unos números de futbol americano, esos grises horribles. Le pegan un escudo de la AFA que recortan de unas camisetas de entrenamiento. Eran camisetas de mierda que habían comprado en un local cualquiera de Ciudad de México y después la camiseta de Maradona se subastó en 10 millones de dólares.
¿Es cierto que durante mucho tiempo no hubo una foto de la mano de Dios?
Mira, justo ayer hablé con el hijo del que tiene la única foto. Alejandro Ojeda Carvajal fue el fotógrafo. Se publicó al día siguiente en “El Heraldo”, diario de México. Durante mucho tiempo solo estaba esa foto. Después aparecieron otras. En la tele no queda tan claro si había sido con la mano o no. O sea, este documento fotográfico fue súper importante. Lo que me contó el hijo es que le ofrecieron 10.000 dólares de la BBC por la foto y dijo que no.
Siempre me ha hecho mucha gracia la apelación al fair play de los ingleses, que le dan importancia cuando salen perjudicados.
Es que nadie es el dueño del fair play, porque Inglaterra ganó un Mundial con un gol que no fue. ¿Qué iba a decir? Pasa lo mismo ahora que piden que no expulsaron a Messi. Está claro que un gol con la mano es opuesto al reglamento, pero forma parte de esto también.
El segundo gol es posiblemente el mejor de la historia mundialista, narrado brillantemente por Víctor Hugo Morales.
Ahí es cuando el tiempo se detuvo, cuando se selló en bronce y a la vez fue una mezcla de jugada individual y colectiva. Porque, obviamente, es la gran jugada individual de todos los tiempos, pero fíjate que Maradona va jugando todo el tiempo con la posibilidad del pase. A Burruchaga por la derecha y a Valdano por la izquierda. El fútbol es colectivo hasta en eso también. Diego va amagando con el cuerpo. Les decía a los rivales que se la iba a pasar y entraban en esa especie de carnada.
¿Cree que tenían que haberle hecho marca personal?
Mira, eso Maradona lo dice antes del partido. Se lo dice, creo que a Valdano. Argentina tenía que jugar contra Paraguay o contra Inglaterra y Maradona dice: ‘prefiero jugar contra Inglaterra porque son más leales’. De hecho. es un partido muy limpio. Hay solo dos amonestados. Alguien le dice, ‘bueno, pero te van a hacer marca personal’. No saben jugar con marca personal y no lo van a hacer. Igual, a ese Maradona, aunque le pongas marca personal no lo parabas. Pero los ingleses no sabían hacer eso. Tiene lógica que no lo hayan hecho.
¿Es cierto que durante 10 años Maradona no habló de este partido?
Durante años Maradona no habla de este partido. Después todo el tiempo. Como que lo vuelve a jugar. Era un partido que estaba medio en el olvido. Entonces es como que lo recrea. Lo trae del recuerdo.
¿Por qué estaba en el olvido?
Lo que había quedado en la memoria era la final contra Alemania, no este partido contra Inglaterra. Lo que se celebraba era Maradona con la copa. Después, Maradona empieza a empatizar con la arista bélica de este partido. Y empieza a putear a Shilton y demás. Para mí es como que ya no tenía épica en los pies y pasa su épica a la lengua.
¿Cree que ha ido creciendo en importancia?
Yo creo que Maradona resignificó este partido con sus propias palabras. No digo que era un partido que haya quedado en el olvido, pero no tenía la importancia que tiene ahora. Pero también tienes que tener en cuenta que antes no había teléfonos, no podías ver los goles cuando vos querías, no podías escuchar el relato de Víctor Hugo cuando vos querías. Entonces no podías volver cuando vos querías a este partido. En todo caso, solamente con la memoria.
A día de hoy, ¿qué importancia cree que tiene en la cultura popular argentina?
¿Ese partido? Toda. Porque son dos goles que tienen nombre propio. Barrilete Cósmico, el Gol del Siglo, la Mano de Dios... Es algo que está en el día a día de la gente. Forma parte de la cultura. Por eso, la imagen de Maradona con la copa es muy importante, pero esta es más. Porque la imagen de Maradona con la copa es una imagen deportiva, esta es una imagen contra Inglaterra, es como una imagen más de vengador de la patria. Como de ejército deportivo. Esa es la diferencia entre un partido y otro. Esa es incluso la diferencia con Messi. Messi tiene una carrera deportiva mucho más grosa que la de Maradona, pero Diego toca otra fibra.
¿Este partido ha contribuido a la mitificación de Maradona?
No, este partido hizo esa mitificación. Maradona no hubiese sido mito sin este partido. Este es el partido que lo convierte en mito. Sin este partido le hubiese faltado algo. Porque este es el partido que lo convierte en una especie de portavoz de la patria.
¿Cómo ha evolucionado la figura de Maradona desde su muerte?
Mira, hay una frase sobre Maradona: ‘Es un muerto que no para de nacer’. Es buenísima esa frase. En verdad es una canción de la Bersuit Vergarabat de antes de que muriera Maradona. Habla un poco sobre la argentinidad, el argentinismo, toda esta exageración que vos conoces y que encarna mejor que nadie el Diego. El Diego está recontra presente y este partido está recontra presente. Ahora, con el estreno de la película, no te das ni idea de la gente cómo llora. Yo la vi tres veces y lloré las tres veces. Pero todos mis amigos o gente que no conozco y que me han escrito porque la fueron a ver, lloran un poco por Malvinas, por toda esta atrocidad de pibitos de 18 años que fueron a la guerra y estaban cagados de hambre, con frío. Pero también lloran por Maradona. Es increíble cómo Maradona está presente, cómo está ahí vivo.
El Vengador de la patri. La película
Consiste en formar parte de algo unico, el futbol es secundario...
Respuesta #2
hace 1 hora y 52 minutos
hace 1 hora y 52 minutos
Si los británicos no hubieran ido al culo del mundo a recuperar sus islas flanklands ( no sé si se escribe así), en Argentina hubieran estado bastantes años más bajo la dictadura militar.
Galtieri, borracho, mataste a los muchachos.
Galtieri, borracho, mataste a los muchachos.
Respuesta #3
hace 1 hora y 47 minutos
hace 1 hora y 47 minutos
Si los británicos no llegan a inventar el fútbol, a ver de qué cojones hubieran vivido Maradona, Simeone, el Mono Burgos, etc, etc, etc.
(De forma legal, digo).
(De forma legal, digo).
Respuesta #4
hace 1 hora y 16 minutos
hace 1 hora y 16 minutos
Cita de ALTAMIRANO:
El periodista argentino Andrés Burgo (Buenos Aires, 1974) es autor del libro “El Partido” (Tusquets, 2016), llevado a la gran pantalla gracias al documental del mismo nombre, estrenado en el pasado festival de Cannes. GARA conversa con él cuando se encuentra precisamente en México, para cubrir la Copa del Mundo de fútbol 2026.
El 22 de junio de 1986 Argentina e Inglaterra se enfrentaron en el que es, posiblemente, el partido sobre el que más se ha hablado y más se ha escrito en la historia de los Mundiales. Atravesado por la guerra de Malvinas, ocurrida cuatro años antes y con un Maradona estelar dejando dos goles para el recuerdo. Con el estadio Azteca de Ciudad de México como escenario y actores secundarios como el periodista uruguayo Víctor Hugo Morales, que se ganó su lugar en el partido gracias a un relato poético de un gol inolvidable. Cuando se cumplen 40 años de aquel partido, nada mejor que recordar con el periodista argentino Andrés Burgo un partido que forma parte ya de la historia del fútbol.
La primera pregunta se la voy a robar al documental. ¿Cuándo empezó aquel partido?
La película juega un poco con eso de cuándo empieza y cuándo termina un partido. Los partidos no empiezan con el minuto cero, empiezan mucho antes. Una opción es 1833, cuando los ingleses ponen el primer pie en Malvinas, porque este es un partido que está contaminado todo el tiempo por la política y por Malvinas. En Argentina la causa de Malvinas es muy sensible. Es una causa nacional que realmente no tiene grieta. Otra opción es que el partido empezó cuatro años atrás, con la guerra. Pero bueno, esa guerra, que es un delirio de los militares, al mismo tiempo estaba precedida por una decisión de los ingleses de ocupar un terreno que para nosotros es argentino.
Antes del partido los jugadores declaraban que la guerra no tenía nada que ver, pero ¿en Argentina se hablaba de la guerra?
Sí, hubo diputados y senadores que pidieron que no se jugara, que la selección se volviera. Dos años atrás, cuando se jugó el primer partido entre argentinos e ingleses después de la guerra, una final de la Copa Intercontinental entre Liverpool e Independiente, el presidente de Argentina Raúl Alfonsín, que era hincha de Independiente, no quería que jugaran. Tuvieron que ir los jugadores, varios de la selección, a pedirle que les dejaran jugar. De Malvinas se habla todo el tiempo en Argentina. Y en ese tiempo, imagínate.
Siempre me ha llamado la atención que, para los argentinos, en el tema de Malvinas, los enemigos sean Inglaterra y Margaret Thatcher y no la dictadura.
No, no. La guerra fue un delirio, como todo lo que hicieron los militares. Al mismo tiempo, Argentina tenía un reclamo de soberanía previo. Fue festejada en ese momento. Bueno, todas las causas nacionalistas son festejadas. Me imagino que en Inglaterra las Malvinas no les importan, es uno de los tantos terrenos que tienen por ahí, y lejos. Para nosotros sí es importante.
Es curioso. El Argentina-Inglaterra no fue un gran partido.
No, el primer tiempo fue malísimo. Argentina estaba más adaptada a la altura, eso fue clave. Ya estaban en el DF hace un montón de tiempo. Y yo creo que, en ese punto, no había tanta medicina del deporte aplicada a la altura, por decirlo de alguna manera. Y además, los sudamericanos sí tenemos una ventaja, que solemos jugar en distintas alturas. En cambio, Europa es un continente llano. Inglaterra jugó la primera fase en Monterrey, que tiene mucho calor, pero no tiene altura. Vienen a jugar al DF contra Paraguay y ahí lo que dicen los manuales es que se tendrían que haber ido otra vez a Monterrey y volver para el partido y ellos se quedaron en Ciudad de México. Los especialistas dicen que es lo peor que puedes hacer. Los ingleses medio que se ahogaron en la altura. Yo creo que eso también influyó. El partido se jugaba al mediodía, el calor, la altura. El campo de juego era malísimo, la pelota iba picando. El segundo tiempo entró en otra dimensión.
La víspera del partido Argentina no tenía camisetas.
Es así. Bilardo, que era medio previsor en un montón de cosas, le había pedido a Le Coq Sportif que hiciera unas camisetas con agujeritos, libianitas. Y eso se lo hacen para la camiseta celeste y blanca solo. El cuarto partido, octavos de final contra Uruguay, Argentina jugaba con la azul, que no tenía esa previsión. Era muy pesada. Y Bilardo se pone como loco con esas camisetas, a pesar de que Argentina gana. Las pesa y ve que pesan un montón. Dijo, ‘no podemos jugar con esta basura’. Agarra una tijeras y empieza a cortarlas. En el quinto partido, tiene que volver a jugar de azul y no tenía camisetas. Salen a comprar, recorren distintos lugares para conseguir camisetas azules Le Coq Sportif y les pegan los números en la noche previa. Unos números de futbol americano, esos grises horribles. Le pegan un escudo de la AFA que recortan de unas camisetas de entrenamiento. Eran camisetas de mierda que habían comprado en un local cualquiera de Ciudad de México y después la camiseta de Maradona se subastó en 10 millones de dólares.
¿Es cierto que durante mucho tiempo no hubo una foto de la mano de Dios?
Mira, justo ayer hablé con el hijo del que tiene la única foto. Alejandro Ojeda Carvajal fue el fotógrafo. Se publicó al día siguiente en “El Heraldo”, diario de México. Durante mucho tiempo solo estaba esa foto. Después aparecieron otras. En la tele no queda tan claro si había sido con la mano o no. O sea, este documento fotográfico fue súper importante. Lo que me contó el hijo es que le ofrecieron 10.000 dólares de la BBC por la foto y dijo que no.
Siempre me ha hecho mucha gracia la apelación al fair play de los ingleses, que le dan importancia cuando salen perjudicados.
Es que nadie es el dueño del fair play, porque Inglaterra ganó un Mundial con un gol que no fue. ¿Qué iba a decir? Pasa lo mismo ahora que piden que no expulsaron a Messi. Está claro que un gol con la mano es opuesto al reglamento, pero forma parte de esto también.
El segundo gol es posiblemente el mejor de la historia mundialista, narrado brillantemente por Víctor Hugo Morales.
Ahí es cuando el tiempo se detuvo, cuando se selló en bronce y a la vez fue una mezcla de jugada individual y colectiva. Porque, obviamente, es la gran jugada individual de todos los tiempos, pero fíjate que Maradona va jugando todo el tiempo con la posibilidad del pase. A Burruchaga por la derecha y a Valdano por la izquierda. El fútbol es colectivo hasta en eso también. Diego va amagando con el cuerpo. Les decía a los rivales que se la iba a pasar y entraban en esa especie de carnada.
¿Cree que tenían que haberle hecho marca personal?
Mira, eso Maradona lo dice antes del partido. Se lo dice, creo que a Valdano. Argentina tenía que jugar contra Paraguay o contra Inglaterra y Maradona dice: ‘prefiero jugar contra Inglaterra porque son más leales’. De hecho. es un partido muy limpio. Hay solo dos amonestados. Alguien le dice, ‘bueno, pero te van a hacer marca personal’. No saben jugar con marca personal y no lo van a hacer. Igual, a ese Maradona, aunque le pongas marca personal no lo parabas. Pero los ingleses no sabían hacer eso. Tiene lógica que no lo hayan hecho.
¿Es cierto que durante 10 años Maradona no habló de este partido?
Durante años Maradona no habla de este partido. Después todo el tiempo. Como que lo vuelve a jugar. Era un partido que estaba medio en el olvido. Entonces es como que lo recrea. Lo trae del recuerdo.
¿Por qué estaba en el olvido?
Lo que había quedado en la memoria era la final contra Alemania, no este partido contra Inglaterra. Lo que se celebraba era Maradona con la copa. Después, Maradona empieza a empatizar con la arista bélica de este partido. Y empieza a putear a Shilton y demás. Para mí es como que ya no tenía épica en los pies y pasa su épica a la lengua.
¿Cree que ha ido creciendo en importancia?
Yo creo que Maradona resignificó este partido con sus propias palabras. No digo que era un partido que haya quedado en el olvido, pero no tenía la importancia que tiene ahora. Pero también tienes que tener en cuenta que antes no había teléfonos, no podías ver los goles cuando vos querías, no podías escuchar el relato de Víctor Hugo cuando vos querías. Entonces no podías volver cuando vos querías a este partido. En todo caso, solamente con la memoria.
A día de hoy, ¿qué importancia cree que tiene en la cultura popular argentina?
¿Ese partido? Toda. Porque son dos goles que tienen nombre propio. Barrilete Cósmico, el Gol del Siglo, la Mano de Dios... Es algo que está en el día a día de la gente. Forma parte de la cultura. Por eso, la imagen de Maradona con la copa es muy importante, pero esta es más. Porque la imagen de Maradona con la copa es una imagen deportiva, esta es una imagen contra Inglaterra, es como una imagen más de vengador de la patria. Como de ejército deportivo. Esa es la diferencia entre un partido y otro. Esa es incluso la diferencia con Messi. Messi tiene una carrera deportiva mucho más grosa que la de Maradona, pero Diego toca otra fibra.
¿Este partido ha contribuido a la mitificación de Maradona?
No, este partido hizo esa mitificación. Maradona no hubiese sido mito sin este partido. Este es el partido que lo convierte en mito. Sin este partido le hubiese faltado algo. Porque este es el partido que lo convierte en una especie de portavoz de la patria.
¿Cómo ha evolucionado la figura de Maradona desde su muerte?
Mira, hay una frase sobre Maradona: ‘Es un muerto que no para de nacer’. Es buenísima esa frase. En verdad es una canción de la Bersuit Vergarabat de antes de que muriera Maradona. Habla un poco sobre la argentinidad, el argentinismo, toda esta exageración que vos conoces y que encarna mejor que nadie el Diego. El Diego está recontra presente y este partido está recontra presente. Ahora, con el estreno de la película, no te das ni idea de la gente cómo llora. Yo la vi tres veces y lloré las tres veces. Pero todos mis amigos o gente que no conozco y que me han escrito porque la fueron a ver, lloran un poco por Malvinas, por toda esta atrocidad de pibitos de 18 años que fueron a la guerra y estaban cagados de hambre, con frío. Pero también lloran por Maradona. Es increíble cómo Maradona está presente, cómo está ahí vivo.
Voy a comer algo que tengo hambre
Respuesta #5
hace 51 minutos
hace 51 minutos
Cita de Ferbil:
Si los británicos no llegan a inventar el fútbol, a ver de qué cojones hubieran vivido Maradona, Simeone, el Mono Burgos, etc, etc, etc.
(De forma legal, digo).
Si los británicos no llegan a inventar el fútbol no estarías sentando cátedra en este foro.
Respuesta #6
hace 46 minutos
hace 46 minutos
Qué pereza me dan Maradona y los maradonianos.
Respuesta #7
hace 24 minutos
hace 24 minutos
Cita de Kukutxe:
Qué pereza me dan Maradona y los maradonianos.
Ya somos dos.
Athleeeeeeetic, eup!!!!
Bakarra munduan
Respuesta #8
hace 12 minutos
hace 12 minutos
Cita de Tusto:Cita de Ferbil:
Si los británicos no llegan a inventar el fútbol, a ver de qué cojones hubieran vivido Maradona, Simeone, el Mono Burgos, etc, etc, etc.
(De forma legal, digo).
Si los británicos no llegan a inventar el fútbol no estarías sentando cátedra en este foro.
Pero sí se inventó. Y en una competencia con cientos de millones de personas que juegan a fútbol llegaron a ser la élite. Estamos como para mirarles con condescendencia. Tela.