Fortuna
La situación de Txus Vizcay recuerda mucho a la de Unai Simón.
En el caso de Unai, primero se vendió a Kepa, después Remiro decidió marcharse, luego Iago se lesionó y, finalmente, llegó Unai —quien incluso tuvo que regresar de su cesión—. En el caso de Txus, Guruzeta, Maroan y Hierro han sufrido lesiones, y Sancet aún no está listo.
Con unai llegamos a tener el mejor portero del mundo...
En el caso de Unai, primero se vendió a Kepa, después Remiro decidió marcharse, luego Iago se lesionó y, finalmente, llegó Unai —quien incluso tuvo que regresar de su cesión—. En el caso de Txus, Guruzeta, Maroan y Hierro han sufrido lesiones, y Sancet aún no está listo.
Con unai llegamos a tener el mejor portero del mundo...
Respuestas al tema
Mostrando (1 - 4) de 4 respuestas
Respuesta #1
hace 1 hora y 13 minutos
hace 1 hora y 13 minutos
Joe, mucha imaginación para encontrar similitudes
Ojalá la rompa Vizcay
Ojalá la rompa Vizcay
Respuesta #2
hace 56 minutos
hace 56 minutos
Cita de txitxarra:
Joe, mucha imaginación para encontrar similitudes
Ojalá la rompa Vizcay
A estas alturas con que no se rompa ya caí es ara estar satisfecho.
Respuesta #3
hace 39 minutos
hace 39 minutos
Curiosamente he pensado lo mismo, me da pena por todos, en especial Hierro que intenta hacerse un hueco, pero igual se le esta despejando el destino a txus vizcay, porque a manex todavia le quedará para ponerse en forma
Respuesta #4
hace 34 minutos
hace 34 minutos
no tengo ni idea de cómo juega, pero las 3 cositas que le he visto me han gustado, me refiero a cómo se mueve, me pareció listo, movimientos muy de 9, carácter, pillo... Ojalá entre con ilusión y le salgan las cosas, a veces la adrenalina y ese golpe de suerte al que aludeís, hace que un jugador la rompa... Tengo entendido que a Manex en el Racing le pasó un poco eso y aquí también los debuts de gente como Jaure y Prados, con todo San Mamés a la épica el año de la Copa les vino muy bien para entrar con buen pie y luego consolidarse. En el fútbol hay un porcentaje altísimo de azar y suerte. Y lógicamente, saber aprovechar esas oportunidades...