| San Mamés: La Catedral del
fútbol |
| Datos |
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Capacidad:
40.000 espectadores
Dimensiones: 103 x 68 m
Inauguración: 21 de Agosto de 1913
Dirección: Felipe Serrate, s/n
Teléfono: 94 441 14 45
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| Esquema: gradas y puertas de acceso |
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| Historia |
Quién
quiera respirar fútbol en su más pura esencia
que vaya a San Mamés, la catedral del fútbol.
En San Mamés no sólo se puede ver fútbol,
también puede sentirse, respirarse.
En sus 90 años de historia ha sido testigo de grandes
acontecimientos, de innumerables mitos y leyendas: Pichichi,
Zarra, Gainza, Iribar...
La prehistoria
Ante la creciente afición en Bizkaia y dada
la lejanía del campo de Lamiako se buscan unos
terrenos más apropiados para acoger el Campeonato
de España de 1911.
La directiva del Athletic, encabezada en aquella época
por Pedro Astigarra, acepta la propuesta de la "Sociedad
de Terrenos de Neguri" y construye un nuevo campo
con el nombre de Jolaseta, sede del Athletic hasta 1913.
El
10 de Diciembre de 1912, la Junta General Extraordinaria
del Athletic dirigida por su presidente Alejandro de la
Sota, debatía la convivencia de buscar nuevo emplazamiento
al campo de los ya rojiblancos leones.
Después de descartarse un primer proyecto en Indautxu,
se encuentra ubicación en la prolongación
de la Gran Vía, próximo al asilo de San
Mamés construido en los terrenos de una antigua
ermita en honor a San Mamés de Cesarea y que contribuyó
a la denominación del campo.
Cuenta la leyenda que el niño santo de San Mamés
de Cesarea, martirizado en el circo romano el año
273 fue respetado por el león sobre el cual apoya
su brazo derecho.
Tras su aprobación por la Asamblea el arquitecto
Manuel Maria Smith diseña el nuevo campo.
La
construcción
Cerca de 50.000 pesetas eran necesarias para llevar a
cabo el proyecto y tras una suscripción popular
en la que se recaudaron 40.700 pesetas, el 20 de Enero
de 1913 comienzan las obras después, eso sí,
de que Manuel Ortúzar, sacerdote de la época
diera su bendición.
Apenas 7 meses más tarde, concretamente el 21 de
Agosto de 1913, el nuevo campo albergó su primer
partido en el que el Athletic tuvo como rival al Racing
de Irún en un torneo inaugural en el que también
estaba el Sepherd´s Busch inglés. La expectación
que suscitó fue tal que las 3.500 plazas del flamante
campo no fueron suficientes para dar cabida a todos los
aficionados que pretendían presenciar in situ el
choque.
El primer gol del nuevo campo fue, como no, de uno de
los más grandes de la historia rojiblanca, Rafael
Moreno "Pichichi". Finalmente, el encuentro
contra los irundarras acabó en empate gracias a
un gol de Arrate y fue el equipo inglés quien se
llevara el torneo al vencer los dos encuentros.
San Mamés era un campo colosal para aquella época.
Contaba con seis filas de fondo en su tribuna de madera
y los palcos y el terreno de juego estaban rodeados por
macizos de flores. Tenía un elegante estilo inglés.
Las
ampliaciones
Pronto las 3.500 plazas del estadio se quedan pequeñas
para dar cabida a todos los aficionados y entre los años
1923 y 1925 se amplía la capacidad del campo a
9.500 espectadores.
En esta fase se construyó la grada de Capuchinos
y se incrementa el aforo de la preferencia en 500 plazas
y la tribuna existente en 800 espectadores. De esta manera
9.500 personas verán domingo tras domingo una de
las mejores delanteras de todos los tiempos con Lafuente,
Iragorri, Bata, Chirri y Gorostiza.
El 8 de Diciembre de 1926 se celebró el homenaje
a Pichichi, fallecido en 1922, colocándose en su
honor un busto de bronce obra del escultor Quitín
de la Torre.
A principio de los años 50, San Mamés contaba,
gracias a las pequeñas remodelaciones hechas hasta
entonces, con 35.000 espectadores que seguían llenando
domingo tras domingo todo el aforo. De esta manera en
1952 se construyó la tribuna central adornada con
un original arco que se ha convertido en todo un símbolo.
Con la nueva tribuna, se incrementó el aforo en
aproximadamente 15.000 plazas situando el aforo de "La
Catedral" en 47.000 plazas.
Cabe destacar que la idea original de los arquitectos
ganadores del concurso Carlos de Miguel, Antonio Magdaleno
y Antonio Domínguez era cubrir toda la tribuna
principal con un arco de hormigón, idea que fue
cambiada por el actual arco posteriormente.
Pero esta no fue la última remodelación.
En 1957 se levantó la tribuna de Capuchinos, en
1961 el turno fue para la tribuna de Misericordia y finalmente,
una década más tarde, concretamente en 1972,
la tribuna Este.
El mundial de 1982
Un estadio con el carisma de San Mamés, como
no pudiera ser de otro modo, fue sede del mundial que
en 1982 se celebró en España. Para tal grandioso
acontecimiento hubieron de hacerse unas pequeñas
modificaciones por valor de 700 millones de pesetas. En
ellas se modificaron las medidas del campo, pasando a
ser desde 104x70 originales a 105x68, se construyeron
nuevos accesos y lo más importante, se eliminaron
los apoyos verticales del arco que impedían la
perfecta visibilidad de todos los puntos de la tribuna
principal, siendo necesario para ello visitar campos británicos
antes de elegir el proyecto adecuado.
Inglaterra pudo presumir de estrenar el nuevo aspecto
del campo y de llenar sus 46.223 localidades en la primera
fase del mundial imponiéndose a todos los rivales
que se le pusieron por delante en dicha fase: 3-1 a Francia,
2-0 a frente a Checoslovaquia y 1-0 contra Kuwait. Y es
que el aspecto inglés del estadio hizo que los
británicos se sintieran como en casa.
Todos
sentados
En la década de los 90, la FIFA aprobó una
directiva por la que todos los campos que se construyeran
como los anteriores a la fecha de su aprobación
tenían que contar con todas sus plazas sentadas
para prevenir los riesgos que las aglomeraciones y avalanchas
pudieran causar.
San Mamés no podía ser menos y en 1997 se
eliminaron las aproximadamente 10.000 plazas que quedaban
de pie, así como las molestas vallas que separaban
las gradas del terreno de juego. Con esta última
modificación, "La Catedral" vio reducido
su aforo de 46.223 espectadores a las 40.000 plazas actuales,
pero manteniendo el aspecto señorial que le caracteriza.
El futuro de San Mamés es incierto. Se habla de
un nuevo campo para poder dar cabida a todos los aficionados
que domingo tras domingo acuden a San Mamés, pero
aún disponiendo de otro nuevo emplazamiento y mientras
sus gentes sigan acudiendo el espiritu de San Mamés
seguirá vivo dentro de nuestros corazones. |
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