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| Lezama: La cantera |
| Las instalaciones |
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Campos:
- 4 de hierba natural
- 2 de hierba artificial
Otras instalaciones:
- Pabellón
cubierto, con suelo de hierba artificial
- Gimnasio
- Centro médico
Equipos: 12 equipos divididos en:
- 2 equipos alevines
- 2 equipos infantiles
- 2 equipos Cadetes
(Liga Vasca y Preferente)
- 2 equipos Juveniles
(División de Honor, Liga Nacional)
- Baskonia
- Bilbao Athletic
- Athletic femenino B
- Athletic femenino |
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| Historia |
Una de las caracterísiticas diferenciativas del
Athletic es, sin duda, su concienzudo trabajo de la cantera.
Dadas las limitaciones que tiene el club rojiblanco al
contar sólo con jugadores vascos, es imprescindible
buscar alguna perla a la cual pulir y dar forma y brillo
de jugador del primer equipo.
Lezama es el pilar sobre el que se sostienen los cimientos
de la entidad rojiblanca, el ingrediente secreto del que
un gourmet es capaz de sacar un plato único. A
veces objeto de críticas y otras de alabanzas,
lo cierto es que de todos es sabido que el Athletic cuida
y mima su cantera como pocos lo hacen a nivel mundial.
Se podría decir sin equivocarse que en el Athletic
existe la cantera desde sus origenes, desde que la afición
al fútbol crecía en Bizkaia y los chavales
soñaban con vestir la zamarra rojiblanca algún
dia. Era un comportamiento innato de un recién
nacido que hasta los años 60 no dio sus primeras
zancadas definitivas.
En
la temporada 1961-62 se creó un torneo para seleccionar
los jugadores que iban a formar el primer equipo juvenil
del Athletic bajo las ordenes de Jose L. Garay. Hasta
entonces eran los ojeadores los encargados de buscar en
los campos vizcainos jugadores válidos para el
primer equipo.
El equipo juvenil dirigido por Jose L. Garay pronto se
convirtió en el equipo a batir en el Campeonato
de España y a pesar de perder la final en su primera
participación frente al Sevilla por 2-0, fue el
vencedor desde 1963 a 1967.
Teniendo en cuenta el éxito de este equipo, en
1964 se pensó en establecer un paso intermedio
entre el equipo juvenil y el primer equipo para poder
completar la formación de los jovenes cachorros.
De esta manera nace el Bilbao Athletic, heredero en su
nominación del mítico Bilbao Football Club.
Bajo el nombre de otro mito, Piru Gainza, se inscribe
el Bilbao Athletic en segunda regional y al pasar este
a entrenar la primera plantilla, coge Rafa Iriondo las
riendas y para la temporada 1966-67 lo sitúa ya
en 3ª división, logrando en la campaña
1968-69 el ascenso a la segunda división.
La experiencia en esta nueva división fue intensa
pero breve ya que no se logró consolidar en la
categoría de Plata y se volvió a bajar,
no volviendo a recuperar este peldaño hasta la
temporada 1983-84.
Los Andrinúa, Julio Salinas, Sarriugarte... y compañia
demostraron su clase al quedar segundos en la tabla empatados
con el por entonces filial madridista, el Castilla.
Entre medio, en 1970 bajo la presidencia de Félix
Oraa se sentaron las bases de lo que en 1975 sería
la Escuela de Lezama, el primer paso para un aspirante
a león.
En
Lezama pasan cada año multitud de chavales que
son formados, en sus diferentes categorías, para
dar un paso adelante hacia el primer equipo: infantiles,
cadetes, juveniles... hasta nueve equipos que revosan
la ilusión de sus componentes.
Al final de cada temporada llega el periodo donde las
emociones afloran. Unos la emoción de verse un
poco más cerca de sus ídolos y para otros
el sentimiento amargo y de tristeza de ver que te quedas
en el camino. Aún así la esperanza de llegar
nunca se pierde.
En los últimos años se ha intentado mantener
a los jóvenes jugadores en sus respectivos pueblos
evitando la incomodidad de los desplazamientos. Para ello
se han construido 7 "mini-Lezamas" en diversas
localidades de la provincia de Vizcaya. Las márgenes
derecha e izquierda de la ría, Bilbao, Durango,
Repélega, Zalla y Bermeo acogen estos "mini-Lezamas"
que permiten un seguimiento diario a cientos de niños
en sus localidades de origen.
Lezama no está al margen de las exigencias cambiantes
del fútbol. Prueba de ello es que aproximadamente
a tres años vista se trasladará la primera
plantilla a la 'zona alta' de Lezama, donde se construirá
un edificio aislado acústica y visualmente y un
nuevo campo de entrenamiento, que estará dotado
con un graderío para el público. Se ampliarán
las aulas destinadas para el trabajo de los jóvenes
de las categorías inferiores y se creará
un departamento de audiovisuales.
Lezama podrá tener años mejores y peores,
pero lo que está claro es que mientras siga habiendo
ilusión por vestir la camiseta rojiblanca, seguiremos
siendo un equipo envidiable en todos los sentidos, con
un porvenir más que prometedor. |
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